Esta mañana había una cola en
correos de más de 10 persona. Ahí llega una de Bilbao, supongo, hija de
un elefante y una jirafa, rubia de bote, coleta, y tres caniches, o
perritos falderos. Llega tan tranquila, ata a los perritos fuera, y se
mete la tía dentro ¡Sin pedirle la vez a nadie!....Al salir, que en cima
ha tardado, según ella solo iba a preguntar para poner un fax, le hemos
armado el número. Pero le ha salido de perlas. Esa debe de tener 2ª
vivienda en Laredo. Si la veis por ahí, os pediría por favor llamarais a
la policía, para que investiguen, cómo, cuándo, y dónde, esta señora
anda por ahí, tan tranquilamente faltándole el respeto a todas y cada
una de las personas que se encuentra. Porque, la que te la cuela una vez
te la cuela una segunda, y una tercera. ¡Ostras! Si llego a tener uno
de esos móviles que hace fotos, habría compartido y me quedo tan ancha.
Si la veis por ahí, ya sabéis, subid una foto ¡porfa!
Podemos hablar de la Memoria y de La desmemoria. Dijo Jorge Agustín Nicolás Ruiz de Santayana que quien olvida su historia está condenado a repetirla. Me refiero a La Ley de Memoria Histórica, a hacernos recordar hasta la saciedad por ley, que es algo así como decir que se pretende que sigamos recordando a la fuerza. Y oímos una y otra vez de los agravios. Me pase parte de la niñez y luego la adolescencia oyéndole a mi madre hablar de los represaliados, de los mártires de la guerra como ella decía, de un bando. Y ahora tengo por fuerza cada vez que salto de canal y caigo en cualquiera de los canales del Estado que oír la historia, según algunos no dicha, ni contada del otro bando. Pero ¿Porqué no hablar de LA MEMORIA DE LA RECONCILIACIÓN? ¿Porqué no hablar de LA MEMORIA DE LA PAZ? ¿Tanta vergüenza nos da? Dios quiera que si de algún modo nos hemos olvidado de haber visto a nuestros padres y abuelos, aquellos que vivieron el horror de una guer...
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