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¿Qué puedo desear que ya no tenga?




   Cuando puedo ver el rosado atardecer en las nubes que ese sol besa,

y durante minutos contemplar el azul anochecer

¿Qué puedo desear que ya no tenga 

cuando el milagro es desear la primavera?


   Cuando siento uncido a mi aliento 

el dorado perfume de flores tiernas

 de aromas dulces de Edén,
y son más de las diez

¿Qué puedo desear que ya no tenga

 cuando el milagro es quererle, sí, 

quiera o no quiera?


Lo demás no es milagro, es querer sin sentido y adornar el olvido,

es cansarse sin gusto y ni sentir que estás vivo,

es huir y correr delante de años

 y por agarrar ese rayo,

echarse colonia, arreglarse los dientes
y ponerse pendientes.

 Mas ¿Qué puedo desear que ya no tenga cuando el milagro es seguir siendo más bella cada vez
y seguir entera, más allá de las diez?

   Este es el milagro:
que quiera o no quiera gozaré del sol y de la noche,

de la luna y el día y me dedicaré como uno más, 

de nuevo, a amar la primavera.


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